Canijo Chaneque - Imagen, Veracruz- 5 de noviembre de 2008¡Qué horror! Imagina que se les ocurra a los panistas y al ciudadano Calderón hacer estatuas o cambiar nombres de calles del mejicanizzimo Mouriño, el patriota, el héroe de la patria y que lo colocaran en el Zócalo de la ciudad de México y otras plazas del país, compitiendo con Júarez. San Juan Camilo Mouriño.
Angélica María- Mi Héroe
El mejicanizzimo Mouriño fue interpelado el 15 de septiembre de 2008 en Dolores, Hidalgo: “que mueran los gachupines” . Se le cumplió a quien lo grito. Asegún, Miguel Hidalgo grito algo así, pero Hidalgo no es el padre de la patria en razón de ¿Qué es esa madre –o padre-? No pensó en la nación Méjico, en todo caso, sólo pensó en establecer la administración criolla de la Nueva España y rendir tributo a su rey.
El mejicanizzimo Mouriño se petateó. Es prescindible el vato. No así para el ciudadano Calderón, quien solo, emitió una apología a título personal, no como vocero de los mexicanos. Un rumor menciona que el ciudadano Calderón gusta de lavarse los dientes con macho. Cómo sea, sólo emitió una apología personal y pasional de su héroe, de su macho, disparatada, solemne, solitaria.
Con la asistencia a las exequias de parásitos execrables llamados políticos, unidos tardía e hipócritamente, muestran una actitud que definía aquel gran parásito Fidel Velázquez: “el que se mueve en la foto no sale”. Su unidad fotográfica pretende establecer simpatías en la lucha de fieras de las próximas elecciones. Su unidad es la cobardía de que alguno de ellos, los parásitos-políticos, sea el próximo en caer, literalmente.
Lo que queda de estado mexicano se ha mostrado endeble. A manera de una novela detectivesca, Mouriño pagó la factura por no lograr una reforma petrolera convenida por usurpar el estado mexicano como medio para traficar influencias y contrataciones de beneficio personal. O tal vez la defensa a su padre por lavado de dinero, podría exponer a los patrocinadores, o de plano, ya no servía como contratista.
El soliloquio de Calderón compite con foxilandia, el desquiciamiento temprano de Calderón por la pérdida de su macho, el delirio de Calderón desarrollando la nueva doctrina para emular al santo Mouriño.
En lo particular, no me siento consternado por Mouriño. Sí es una pena la muerte de personas que circunstancialmente fueron afectadas por un “accidente” ajeno a sus intereses. Lo preocupante, son las explicaciones del duendecillo Tellez, porque entonces la Ciudad de México ha estado y está en constante peligro de que se caigan los aviones.
En efecto, haiga sido como haiga sido, el ciudadano Calderón es endeble, mensaje que le enviaron vía jet, a 10 segundos de Los Pinos, haiga sido como haiga sido. Aunque del accidente se mal viajan al atentado de narcos o de yunquistas, demasiadas contradicciones que igualmente podrían hacer factible conspiraciones alienígenas y 'ches mamadas de "zona cero". Haiga sido como haiga sido, ya no importa, la inercia, la espiral de asesinatos, decapitaciones, periodicazos y reclusorios atiborrados, la caida y depuración de este país continua.
Dick Dale and His Del-Tones - Misirlou
1 Comentario(s):
definitivamente me quedo con el haiga jaja
besos y la rola de la angelica no gracias
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